Inmóvil y discreta espera la Empusa pennata la llegada de la presa desde la atalaya de la Serapias cordigera, no parece ni siquiera asustarse cuando me aproximo con la cámara, más incluso, pareciera desafiarme. A través de mi objetivo me siento observado por ella mientras, espero el desenlace cotidiano entre la vida y la muerte.
