Si existe una mirada de reptil que nos impresiones esa es la de la culebra bastarda. Los ofidios carecen de párpados, al contrario que los saurios, por ello su mirada resulta más amenazadora. En el caso de la culebra bastarda, además su ceja tan prominente (escama supraocular), le confiere un aspecto más "agresivo". Si lo comparamos con la mirada de un lución (lagarto ápodo, por tanto con párpados), sabréis a qué me estoy refiriendo.
